viernes, abril 22, 2011

Un duermevelas de poca monta

Un puñal imprevisto
como el asco
que viene
sin permiso.
Como un pájaro podrido
que se come
la vergüenza
como falsas promesas,
como tiernos infiernos
como el agua sucia
que se bebe
a hurtadillas,
cuando el cielo oscuro
y las palabras
malditas.
Traición
con la ira
congelada entre
culpas y sublimes
cobardías.
Traición
otra vez.
Un duermevelas de poca monta
que sigue aquí,
como
un demonio venido a menos
que
sopla en mi sangre
de cuando en vez
y en cada virgen
que pierde
el hambre.

martes, diciembre 07, 2010

Sin miramientos

Enero

El inicio del año con la Lucha
y las nuevas canas del Memo
para luego encargar un regalo
a quien le marcara el calendario
porque
en su andar
los días eran solo
otra risa más
otra carcajada vital.

Febrero

Ratos para engullirse unos granados
a la vera
del espacio regalado por sus hijas
el mes que renovaba
sus complicidades con la Carmen
entre retos
y amores irreductibles.
Mes para Andrés
que aún lo lleva
entre sus buenosdias.

Marzo

31 días
alguna vez para quitarse 10 años
y recorrer sin cansancio
esquivos escritorios
para ganarse el pan
cuando ya
la vida le negaba el paso
mes de la Angélica
que sin duda
celebraba
como el que más.

Abril

Otro ladrillo
que sumaba contento
en el afán
por ganarle al calendario
el derecho
a ser el bufón
en esta expedición
por una vida
puesta a celebrar
la dicha de abrir los ojos
cada día.

Mayo

Ciertas cosas
que no dije
o que no le dije
agradecer
con euforia
su majadería
para que me llegara
un whisky cada 2 de mayo
y saberlo
queriéndome
como un viejo
quiere a los suyos;
sin miramientos.

Junio

A pesar
que el invierno
que le traía
un festival de pañuelos
y capas de chalecos
prestados
siempre
se supo dueño de si mismo
y sabedor
de lo que nosotros
ni siquiera
vislumbrabamos:
la vida
vivía en él.

Julio

La pena
la rabia
la alegría
del amor que se fue
en el mes
de su Carmen
eran sus barcos
sus lanchones
por donde
su paso breve
dibujó
la noción de familia
que nos dejó
como herencia.

Agosto

Cuando ya
su voz
su risa
sus gritos nocturnos
eran susurros
murmullos perdidos
en sus sueños
un 11 de agosto del 2009
Pedro horacio, Cristóbal,
Lucas, Felipe,
María José, la Cata,
Matías, Rosario,
Isabel, Consuelo y Julio
le dedicaron
sus mejores abrazos.
No me olvido
de la Isabel
que cada Agosto
cumple un año menos.

Septiembre

Choripanes
que bajaban orgullosos
por sus camisas
Cigarros
a más no poder
y Coca light
como quien bebe
de la fuente
de la eterna juventud.
El golpe
que celebró
sin mesura
y sus desprecio
por los militares
dicotomías
de su dispersa
y graciosa
filosofía.

Octubre

Un día cualquiera
un Domingo
tal vez
venía bajando del sol
como un dios afortunado
y se le trabó la suerte.
Venía bajando del sol
y le avisaron
que la murga del barrio
se quedó sin tambores,
y para allá
se fue
aunque los de acá
todavía
le cambiaban las sábanas.

Noviembre

Hoy el que
alguna vez durmió
a escondidas
en el asiento trasero
del auto
muta
migra
se clona
en el Horacio
en el tío nacho
como el mejor homenaje
posible.

Diciembre

Un 9
sin aviso
sin escandalera
lejos de si
empero cerca de todos
buscó su tren
y su maleta.
Hoy vende peinetas,
cartas marcadas
anilinas mágicas
pelotas de Ping Pong
e infusiones para el mal de ojo
allá donde
volvió a celebrar
el fin de año
junto a su Carmen
y tengan por seguro:
ahora son dos
los que nos cuidan
como los viejos
cuidan a los suyos;
sin miramientos.

martes, noviembre 30, 2010

SIN SABER QUÉ

esperando
así no mas
con los cuchillos
derrotados
y con pocas
promesas por cumplir.
esperando
así sin más
en la orilla
de la nueva muerte;
el engaño
es la bandera
otra vez.
esperando
así como antes
con la boca sucia
hasta hacer algo
sin saber qué.
esperando
así en la agonía
sin patria posible
sin un perdón a mano;
la misericordia
es una flaca
redención
un remedo
del pequeño dios
que
a veces
suele
asomarse a verme
abrazar
el llanto profundo
de la
tristeza.

martes, junio 01, 2010

eh??

me digo yo mismo

la ergonometría
será una ciencia oculta
a la que le robaron la V?

la entomología
tiene que ver
con empinar el codo?

jueves, mayo 13, 2010

no soy de acá

No soy de acá
y de ningún rincón
no llevo aparejos
ni cuentas por cobrar
vengo de por ahí
de allá
en el breve instante
donde pude ser
y no se supo
no soy de este verso
ni del no escrito
escarbo
o escarbeo
allí donde no me ven
empinado
en lo que resta
de una palabra en desuso
y claro
no me miras
ni me vislumbras
no soy de acá
soy de donde
viene el grito
final.

martes, febrero 02, 2010

titubea

varado en la mitad de la eternidad
cobra sentido
empinarse a redibujar el pasado;
el horizonte
es aún un negocio cerrado
y
by my side
titubea otra promesa.

viernes, enero 29, 2010

Fiasco

Como el agua del río
no más que eso
irredargüible
implacable
incansable
inefable

y yo que me la llevé al río...

domingo, enero 03, 2010

Basta

no es así
es como digo yo
aunque no me salga el habla
es
de esta forma
no de otra
aunque no dibuje bien
están todos
mirando el lado oscuro
acá está la luz
aunque no vea un carajo
déjense de joder
que ya está bueno
de despistes
basta de realidades
necesitamos promesas.

sábado, enero 02, 2010

Había una vez

(María Elena Walsh)

Queda tan lejos
volverme a ver
en el espejo
de la niñez.
Ay, qué difícil es
mirar con sencillez.

Si me da miedo
qué voy a hacer.
Puedo y no puedo
retroceder.
Al desandar no sé
con qué tropezaré.

Había una vez...

Siento y no siento
que ayer nomás
todos los cuentos
eran verdad.
Ay, bola de cristal
que augura para atrás.

Pierdo y no pierdo
la timidez
como recuerdo
de amanecer.
Ay, qué difícil es
sobrevivir después.

viernes, diciembre 18, 2009

Tengo

tengo unas orquideas de calibre inconmensurable
y,
porque no,
un ojo tuerto
blinking on my side.

MI SUEGRO Y YO

Debí hablar en su funeral, lo sé, pero no tuve certeza de poder explicarme con claridad y justicia. Se merecía, y se merece, algo más que balbuceos titubeantes.
Tuve con él una relación cercana, pero llena de sentimientos encontrados, algo así como de amor y odio. Del odio me hago cargo porque de él solo recibí afectos. Pasa que desde mis manías su desapego a la formalidad me producía incomodidades. Cada vez que la mitad de la papas fritas terminaban en el sofá y el resto en la alfombra, o que el comedor era un testigo mudo de su desparpajo a la hora de comer, debo confesar que se me hacía difícil no rabiar en silencio. Tiempo me costó entender que lo importante no estaba ahí, sino en el goce de disfrutar un Sábado con su hija, nietos y yerno. Tiempo me tomó, tal vez tarde, aprender que lo importante no eran las formas sino el afecto que desbordaba su aparente distracción.
Mi suegro, con todas su debilidades, que las tuvo, fue y será un mejor hombre que yo, pero no lo digo como quien compara notas, sino simplemente porque desde su simpleza supo poner el acento en lo fundamental y no el lo suntuario. Alguna vez le dije que olvidar a su Carmen era imposible, que lo que tenía que lograr era honrar su recuerdo. Que fácil suena eso cuando uno no es capaz de dimensionar el profundo amor que siente por ella, y lo digo así, en presente. Porque mi suegro AMO, así con mayúsculas, de una forma que parece mesiánica para quien no logra dar con la piedra angular de una relación de pareja que va más allá de lo común. Y es que mi suegro no perdió a su señora, perdió a su compañera, su confidente, a la madre de sus hijos, al pilar fundamental de la familia que soñaron juntos. Por eso una parte de él murió el día que su Carmen se fue, y no lo pudo superar. Eso no es un pecado, su Carmen no era un fetiche, era su razón de ser, y cuando yo osaba ayudarlo a buscar salidas a su dolor, lo único que lograba era profundizar su pena; yo no tenía como acercarme ni a la orilla de su tristeza. Si consigo replicar un tercio de lo que él construyó, habré llegado muy lejos.
Conversé mucho con él. Discutimos de política muchas veces, siempre con mucha altura de miras, a pesar de lo divergente de nuestras visiones. Jugamos ajedrez; solo pude ganarle una vez. Disfrutó mis recetas como el que más. Supo obviar mis neurosis y gozar a mis hijos como solo él sabía hacerlo. Nos reímos juntos, y logró sacarme de la prisión de la compostura. La vanidad, la vacuidad, la gravedad fueron arrinconadas en la lucidez de su franqueza. Sé que debí acompañarlo más en sus últimos años de vida, pero no lo vi. No tengo excusas y se lo debo aunque ya es tarde.
Ya no está, pero su ausencia no es tal, vive en mi. Vive porque no puedo, ni podré olvidarlo. Honro su recuerdo porque en estos días, cada vez que me han preguntado por mi suegro y he debido narrar mis recuerdos, lo que ha surgido es un cariño perenne que me tiene prendido de su estrella…espero que por muchos años.
Debí hablar en su funeral, eso ya no tiene remedio. Ahora solo me queda compartir este pequeño homenaje, como una forma de expiar mis culpas, que él, en su inmensa generosidad, sabrá perdonar.

razones & poderes

El poder de la razón
no es una razón,
pero
como no sé
de poderes
ni razones
puede que mis razones
sean una poderosa razón
para mantener
un razonable silencio
en pos
de la razón
del que no puede
razonar
desde el poder.

domingo, diciembre 06, 2009

brevedad

la eternidad dura un santiamén.

domingo, noviembre 15, 2009

corolario

La experienca ajena solo sirve para escribir libros.

miércoles, septiembre 16, 2009

Looser

Perdí,
juro por lo que más quieran
que no será la última.

domingo, septiembre 13, 2009

era que no

Estar parece ser el destino de todo el que busca partir.

viernes, septiembre 04, 2009

again and again

el verso escondido
va y vuelve
lo cobija el de siempre
y lo reparte entre los mismos
comparten notas
suspiran juntos
se suponen únicos
luego
bostezan al unísono
y cuelgan sus estandartes
aplauden
se aplauden
aman
se aman
el verso sube y baja
es copula feliz
orgía entre pocos
empero
elocuente y falaz
huelga decir
que rebota
entre los mismos labios
mismos dientes
mismas miserias.

martes, julio 14, 2009

Discurso apertura Bufalos Aguards 1999

Alguna vez escuché por ahí, quién sabe dónde, por boca de alguien, que la mirada de una vaca a un tren es el reflejo exacto de la mirada de un gato a una cerveza vacía. Como podemos colegiar, se trata de dos acontecimientos verdaderamente introspectivos. En ellos encontramos esa casi extinta instancia de recogimiento y abstracción. Quién no ha tenido la misma mirada vacía ante un Magritte o el primer capítulo del Ulises de Joyce. El gato mira la cerveza, y deja la madeja. La vaca mira el tren y deja de pastar. El hombre mira un Magritte y deja de pensar. Es decir, Ícaro tenía razón, para volar hacen falta alas. Qué extraña conclusión dirán ustedes, pues sí, es extraña, es más, pareciera no tener asidero, pareciera ser sólo una mugre en la pared. Sin embargo no es así. Esta extrapolación nace de un viaje infinitamente más espectacular que la circunvalación de Gagarin. La mente, estimulada por un acontecimiento exterior, se perpetúa en el imago de la fascinación, abre insospechadas ventanas para nutrirse de un espectáculo que mantiene absorto el cuerpo. Nada podrá detener este viaje. La ruta que ha tomado esta mente estimulada tiene como corolario sólo un final: El encuentro. El encuentro con un alter ego imprescindible, esto es, el reflejo del alma. La comunión inequívoca que nos permite construir un universo áureo. Es así como somos catapultados hacia esa instancia final de recogimiento. La vaca mira el tren y maravillada del espectáculo adopta esa mirada ida, abstracta e insondable. Vive un momento de absoluta realidad y comunión. ¿No eso acaso lo que sentimos, cada uno de nosotros, en tanto Búfalos Mojados, cada vez que recreamos este espacio lúdico y reconfortante? Sí, amigos, no somos más que vacas mirando el tren, regocijadas ante tan inmenso paraíso. Ahora bien, hay algunos más vacas que otros, o lo que es peor algunos sólo se conforman con mirar el tren: Huelga decir entonces, que como el abyecto sendero de la haronía sólo induce al egoísmo y a la atrofia muscular, no me queda más remedio, y con el único afán de dar un golpe de timón atrevido pero oportuno, que exhortarlos a erguir con entusiasmo la bandera de la audacia, y en un acto de inteligencia temporal darle al gallo nuestro más bullicioso aliento, más que mal en vez de mirar los trenes, ahí anda pecho al viento tirando por doquier.
Muchas gracias.

viernes, junio 26, 2009

Carta inoficiosa para isabel castro*

Yo te miraba invadido por la sangre que se me trepaba por todos lados sin que pudiera evitarlo, aún no conocía el vértigo de la carne trémula, ni sabía como era que me tiritaba toda la suma de mis años. Me perdí en el anhelo de tus ojos. Me cobijé en el sueño de tus besos. Gasté lo mejor de mis ganas frente a tus ojos en blanco y negro. Defendí a fuerza de codazos mi derecho a mirarte. Postergué mi entrada a la soberbia de la sexualidad evidente. Definitivamente mis primeros esbozos fueron contigo.
Y tú sólo brincabas distante y absoluta a vista y paciencia de mi niñez en ebullición. Ahora pervivo con las ganas de robarte algunos años, o unas horas, o un pellizco de algún día largo como esta esperanza incubada desde cuando mis huesos aún no dolían.
Esto bien puede ser una torpeza, pero que más da, un deseo no cumplido es como un día sin sufrir, queda suspendido en el aire esperando mejores vientos.


*bailarina de Música Libre

martes, junio 09, 2009

Propongo huir

De
los buenos impertubables
los que tienen todo resuelto
los que no sueñan más allá de sus narices
los que cambian y creen que son otros
los que no sudan cuando miran de reojo
los que se rien a cada rato
los que lloran sin asunto
los que no cuidan la palabra
los bienvistos y los buenpartido
los horizontales que no tienen nada que perder
los verticales a buen resguardo
los recaudadores de amistades
los que coleccionan solemnidades
los que se las saben todas
los que sobrevuelan la vida ajena.